Siempre estamos
viviendo el pasado, lo que nos han hecho, las experiencias que hemos
tenido... y viviendo el futuro, lo que tenemos que hacer o lo que
deseamos... pero nos cuesta mucho vivir el presente, el
momento inmediato.
El pasado nos provoca
nostalgia, sentimos incertidumbre ante el futuro... y disfrutaríamos
mucho más si nos centráramos en el “ahora”
No se trata de perder
el afán de superación, ni de olvidar el pasado, sino de vivir el
momento presente.







